alguien dijo alguna vez:

“Anda plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda que paz puede haber en el silencio. Vive en buenos términos con todas las personas, todo lo que puedas, sin rendirte. Di tu verdad tranquila y claramente; escucha a los demás, incluso al aburrido y al ignorante; ellos también tienen su historia.”

Anónimo, 1.693.

martes, 18 de mayo de 2010

Ser competentes antes que competitivos

Ya lo dice el nombre de nuestra revista digital “sercompetentes”. Esta denominación no es un simple juego de palabras. Podríamos haber elegido el sercompetitivos, y quizá hubiera sido más competitivo en la red. Pero no, no hubiéramos sido consecuentes con nuestra visión, con la nueva visión del mundo de las empresas, de los negocios, de las organizaciones y de las personas/profesionales, que queremos acercar al máximo de internautas.
Creemos firmemente en lo importante que es ser competentes antes que competitivos. Ser competentes nos permite ser competitivos y nos enseña cuando debemos abandonar la competición. La competitividad por la competitividad termina devorando a los competidores. Por tanto, es mejor ser competente antes que competitivo.
La sociedad actual necesita más que nunca organizaciones e instituciones competentes, empresas competentes, profesionales competentes, responsables políticos competentes y, sobre todo, personas competentes.
Si partimos de personas competentes en todos los ámbitos de su vida, obtendremos profesionales competentes, conseguiremos organizaciones, instituciones y empresas competentes, alcanzaremos una sociedad competente.
sercompetentes consiste fundamentalmente en saber, en hacer y en ser. En saber por conocer, en hacer por ejercitar lo sabido, y en ser por conjuntar la experiencia en los conocimientos y en la ejecución de estos. sercompetentes es la capacidad para saber, para hacer y para ser.
sercompetentes implica la capacidad de aprender, y sobre todo de aprender a aprender (autoaprender). Ser competente es saber relacionarte con los demás, pero también contigo mismo.
sercompetentes es conciencia de ti mismo, capacidad para reconocer tus estados emocionales y los efectos que surten en ti, conocer tus fortalezas y tus limitaciones, tener confianza en ti mismo, en lo que haces y tus capacidades.
sercompetentes es tener control sobre nosotros mismos. Autocontrol con integridad y responsabilidad. sercompetentes es tener flexibilidad para adaptarnos al cambio y para provocarlo con nuevas ideas y nuevos enfoques.
sercompetentes es esforzarse por mejorar y comprometerse con otros en aras de logro. sercompetentes es optimismo, es iniciativa, es compromiso, es motivación.
sercompetentes es tener conciencia de las necesidades, preocupaciones, sentimientos y emociones de los demás. Mostrar preocupación y comprensión hacia los otros.
sercompetentes es tener capacidad para resolver conflictos y negociar acuerdos eficaces. sercompetentes es comunicarse con mensajes convincentes, claros y transparentes.
sercompetentes significa que somos competitivos. Nos preparamos para ser competitivos cuando nos preparamos para sercompetentes. Al sercompetentes controlamos la competición: sabemos cuando competir, cuando replegar y cuando abandonar.
Al sercompetentes no tenemos la necesidad de competir con los demás, somos lo mejor que podemos ser y la competición pasa a ser un factor más de nuestra motivación, que no el único factor de motivación.
sercompetentes es felicidad y paz contigo mismo y con los demás.

jueves, 8 de abril de 2010

La Empresa Cortijo

Estábamos en plena sesión de coaching, y mi cliente dice: “Mi jefe se comporta como un cortijero”… y la sesión continuo por otros derroteros, hasta que finalizamos.
Cuando me quedé solo, no podía quitarme la frase de la cabeza. ¿Cómo he podido entender tan bien, con esta sola frase, lo que me quería transmitir?
Es muy habitual escuchar hablar a nuestros clientes, amigos y conocidos sobre ese tipo de jefes que se comportan como cortijeros.
Hagamos un juego de palabras: Cortijero es a Señorito, lo que Jefe (encargado, responsable…) es a Empresario (propietario). Por tanto, podríamos hacer el paralelismo entre cortijo y empresa.
El jefe cortijero, lo es porque el empresario es un propietario señorito, y entonces llegamos a la Empresa Cortijo.
Características principales del Jefe Cortijero:
- Dócil con sus superiores, tirano con sus inferiores.
- Prefiere Vencer a Convencer.
- Hace ostentación de su cargo de jefe, encargado, responsable…
- Divide a los trabajadores en dos grupos: Los míos (los buenos); Los Otros (los malos).
- Compra lealtades a través de trato de favor.
- Los errores en tercera persona del plural o del singular, los aciertos en primera persona del singular.
- Siempre corrige y nunca premia ni reconoce.
Características del Propietario Señorito:
- Lo importante es el resultado final, las formas no importan.
- Empleados dóciles y sin opinión propia.
- “A mi no me cuentes problemas: Arréglalo como sea”.
- Piensa que mientras tenga dinero en la caja, la empresa va bien.
- Cuando obtiene beneficios es que es un gran empresario, cuando pierde es que el mercado está muy mal.
- Solo piensa a corto plazo y no planifica.
Características de la Empresa Cortijo:
- Un Propietario Señorito.
- Jefes Cortijeros
- Empleados insatisfechos, nada motivados y, por tanto, poco productivos.

miércoles, 24 de marzo de 2010

una carta sobre la felicidad

Hace unos días, recibí un correo electrónico de una persona a la que tengo mucho aprecio y cariño. Aunque no lo decía expresamente, en sus palabras no leí ninguna expresión sobre su infelicidad, pero toda la carta estaba impregnada de tristeza. Sin embargo a mi amiga, no le había sucedido nada grave últimamente, pero entidí claramente que estaba triste y que no se sentía feliz.
Evidentemente, no revelaré su nombre real, así que la llamaremos a partir de ahora Carmen.
A continuación comparto con vosotros el contenido del correo electrónico con mis contestación:
"Querida Carmen, esta vez soy yo quien toma la inciativa, sin esperar la respuesta a mi último correo en el que te preguntaba si te sentias tan mal. La verdad es que yo tampoco me encuentro en el mejor momento de vida (ya sabes de los cambios en los que me encuentro metido), y quizás sea el menos indicado para darte consejos.
Solo puedo comparti contigo las conclusiones a las que he llegado sobre mi felicidad y la felicidad en general. Amiga Carmen, cualquier punto de partida para poder alcanzar la felicidad es una buena salud y una mala memoria. Olvida Carmen, olvida; sino, mal empezamos.
Si no olvidas, no podrás estar bien contigo misma, y este es uno de los secretos para la felicidad.
Cuando nos encontramos mal, solemos aspirar o soñar con esa gran felicidad, esa utopía de vida, que ni siquiera cuando estamos en un estado de ánimo normal, nunca nos planteábamos. Creo que este es el primer obstaculo para ser felices, esperar o ansiar la felicidad con mayúsculas.
Nos obsesionamos en ser felices sin tener en cuenta que la mayoría de las veces, ese camino hacía la felicidad es más gozoso que la propia felicidad soñada. Si esta, la felicidad, se convierte en tu objetivo vital, lo más probable es que no la consiguas jamas.
Con toda esta palabrería no quiero decirte que te olvides de que tienes que ser feliz; sino todo lo contrario. La mayoría de las veces la felicidad comienza en el momento que empieza a imaginarse esa felicidad. Pero lo felicidad completa no existe, existen muchas pequeñas felicidades.
Aveces la felicidad pasa por delante de nuestra puerta, y no la reconocemos. Muchas veces la felicidad que buscamos no tiene apariencia de felicidad; pero cuando la conocemos, nos hace felices. Otras veces, la felicidad se nos cuela por la ventana que intencionada o inadvertidamente dejaste entreabierta. Querida Carmen, no desperdicies las opotunidades que cada día pasan por tu puerta, y nunca dejes tus ventanas cerradas.
El problema es que todo lo que te he dicho, puede que incluso que me lo aceptes. Pero siempre nuestra felicidad se basa en la felicidad o en la infelicidad de otros, y aquí no sé bien que decirte. Solo que intentes hacer feliz al mayor número de personas y que reduzcas al mínimo tu capacidad para provocar infelicidad.
Querida Carmen, seguro que existen muchas cosas valiosas a tu alrededor, no dejes que la búsqueda de esa felicidad con mayúsculas, te haga perderte esas pequeñas alegrías que se producen cotidianamente.
Aceptar nuestros males y desgracias, asumirlas. Paciencia y esperanza. Valor y prudencia. No podrás ser feliz si las cosas que haces diariamente son distintas de las que crees. Si quieres ser feliz, que no te importe que te juzguen. La felicidad no nos espera en un sitio concreto, pero sin embargo hay que salir a buscarla.
Puedes optar por pensar que la felicidad no existe, entonces te librarás de buscarla; pero tampoco te quiero engañar fingiendo que es fácil de conseguir. La felicidad es fácil imaginársela, pero casi imposible de conseguir.
No sé porque te cuento todo esto. Todas estas reflexiones, las llevo haciendo mucho tiempo y vivía con ellas en la cabeza, y he esperado a pensar e imaginar que pensabas que no eras feliz, para expresarlas a alguien, o a mi mismo a través de este correo.
Quizás, lo mejor de la felicidad es no necesitarla, no pensar en ella. Significaría que al menos no eres infeliz. Pero, querida Carmen, yo no puedo hacer nada por ti, ni nadie puede hacer nada más por ti. Tú eres la única artífice de tu propia felicidad. El trabajo es duro, pero confío en que lo conseguirás.
Cuando la consigas, tampoco olvides que la felicidad no es constante, y para mantenerte feliz exigirá un esfuerzo constante ante el cambio constante que es, al fin y al cabo, nuestra propia vida.
Espero tus noticias, mientras tanto cuídate. Un beso".